Paréntesis – “La Historia del Loco”

Hoy terminé de leer “La Historia del Loco” escrita por John Katzenbach (el mismo autor que escribió el psicoanalista). A diferencia del psicoanalista que a mi gusto pudo haber terminado mejor, “La Historia del Loco” superó mis expectativas tanto de historia, trama, gancho y narrativa. Es un excelente libro que lleva un excelente ritmo. El autor fue capaz de describir a los personajes intensamente, tanto los antecedentes como el “presente” de los mismos. Muy buena ambientación y descripción del entorno y la manera en que logra meterte en cada una de las emociones del protagonista.

La historia está relatada desde los ojos de un personaje (Pajarillo) quien otrora fue residente de un hospital psiquiátrico a sus poco más de 20 años. Cuenta sobre los asesinatos cometidos dentro de las instalaciones del hospital, y de cómo con la ayuda de una investigadora del exterior y un ex-bombero igualmente recluido ahí buscan resolver el misterio del asesino en serie.

No les quisiera platicar mucho de este libro. Lo ideal sería que lo leyeran. La verdad es que es maravilloso y como mencioné anteriormente, superó mis expectativas puesto que yo traía en mi cabeza la idea del psicoanalista. Amé el recurso literario utilizado por el autor sobre narrar la historia a través de los ojos de uno de los protagonistas pero en tercera persona y describir en primera persona lo que el narrador estaba pasando mientras escribía. Te ayuda a ser en cierta forma empática con el personaje principal.

El libro tiene buena cadencia, no es muy largo (tiene buena longitud) y en algunas partes pareciera que se ralentiza el avance, sin embargo, pasados estos instantes te das cuenta que todo es parte de lo mismo, es decir, debe ser así. La intensidad del libro está más o menos estabilizado exceptuando las últimas 60 hojas que en sí son el clímax del libro y es cuando sientes cómo incluso te incrementan las pulsaciones.

A pesar de ser una novela tipo thriller, te ayuda a poner en perspectiva diversas cosas. Por ejemplo, te ayuda a cuestionar si en verdad los hospitales psiquiátricos son necesariamente lo mejor para alguien que en cierta forma no está conectado con la realidad y si de verdad es posible detectar de manera efectiva quiénes en realidad pertenecen ahí. Como dice mi papá “hija, ni son todos los que están, ni están todos los que son.”

Nunca he tenido la oportunidad de visitar un psiquiátrico, pero imagino que debe ser un lugar bastante deprimente y sobre todo inusual. Incluso con las descripciones que proporciona el libro sobre la gente que padece alguna enfermedad mental crónica, como los que piensan ser de otra época, o los que sufren retraso, o los catatónicos te mueven algo. Te generan una curiosidad muy pero muy molesta sobre su historia y de qué fue aquello tan traumático que pudiese haberles pasado para sufrir los trastornos que sufren y que por supuesto ninguno de nosotros está exento de un día experimentar un evento que altere nuestra forma de ver el mundo de manera radical. Y que por lo mismo en cierta forma debiéramos interesarnos por este tema puesto que nadie escoge estar loco y estos (como todos) deben ser respetados.

En fin, este libro se los recomiendo ampliamente, la verdad si les gustan estos temas (policiacos, thriller, psicológicos) lo van a disfrutar mucho y con respecto a este autor les quitara el mal sabor de boca que pudiera haberles dejado “El Psicoanalista” (si es que lo leyeron). Si no lo han leído y piensan leer a Katzenbach les recomiendo que lean “El Psicoanalista” primero y después “La Historia del Loco”.

Les dejo a continuación unas citas del libro que me llamaron la atención:

“Eso es lo que la gente que nunca ha estado loca no puede entender. Lo mucho que hiere cada delirio. Lo lejos que parece la realidad del alcance de uno. Es un mundo de desesperación y frustración”

“Ahora cuando lo recuerdo, me parece todo muy ridículo y pienso que debería reírme. Pero no lo era. Era un sitio de un dolor indescriptible”

“¿Cómo podría demostrar nadie que una promesa hecha era sincera, a no ser que fuera cumpliéndola?”

“Nadie huye porque nadie tiene a dónde ir”

“Los dos sabíamos que yo era más vulnerable durante las silenciosas horas nocturnas. La noche genera duda. La oscuridad siembra temores. Esperaba que volviera en cuanto se pusiera el sol. Todavía no se ha inventado la pastilla que pueda aliviar los síntomas de la soledad y el aislamiento que produce el final del día”con esta cita me identifiqué bastante, porque en la noche así me siento la mayoría de las veces y me da miedo apagar la luz a menos que esté sumamente cansada.

“En ocasiones lo entendemos mal. Así, algo que parece peligroso, como el inmenso océano, es en realidad seguro. Lo que es conocido, como el hogar, es el hecho más amenazador”

“Pensé que la oscuridad nos definía a todos. Cualquiera puede representar cualquier cosa a la luz del día. Pero sólo por la noche, después de que el mundo se ha oscurecido, aparece nuestro yo real”

“Existen ciertas tristezas que no abandonan nunca el corazón de uno por mucho tiempo que pase y ésta era una de ellas. Escribir las palabras que Peter dijo esa tarde volvió a despertar toda la desesperación que los fármacos, los tratamientos y las sesiones terapéuticas habían ocultado tantos años. Mi dolor estalló y me destrozó por dentro.

~ por Piwita en enero 19, 2011.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: